[escepticos] Creacionismo y confundiendo terminos

david en puntoque.net david en puntoque.net
Mar Sep 30 08:37:10 WEST 2008


Miguel, con tu permiso te voy a discutir lo que dices. Bueno, sin tu 
permiso, para qué engañarnos.
Entiendo que crees que tu posición es la de la iglesia. Juraría que, por 
contra, su posición es harto ambígua al respecto, coqueteando con el 
creacionismo de cuando en cuando.

En todo caso es justamente ese punto el que creo que es erróneo: El 
mecanismo de la evolución no conduce de ninguna manera a seres racionales. 
Bien podría haber ocurrido que la especie humana nunca hubiera aparecido 
siguiendo las mismas leyes naturales. Es perfectamente concebible un 
universo, con todos sus millones de estrellas y galaxias, sin un solo ser 
pensante. Es lo que se desprende de la selección natural y de los hechos.

Y ese punto es el que creo se da de tortas con el teísmo, en cualquiera de 
sus formas. Afirmar que Dios creó unas leyes determinadas para que de ellas 
se desprendieran seres racionales, y que dichas leyes no impliquen para nada 
el surgimiento de seres racionales es una contradicción como una casa.
Y si no, que venga Cibernesto y me desasne.

----- Original Message ----- 
From: "Miguel Martínez Estremera" <mimartin en cepymearagon.es>
To: "Lista Escépticos" <escepticos en dis.ulpgc.es>
Sent: Tuesday, September 30, 2008 1:54 AM
Subject: Re: [escepticos] Creacionismo y confundiendo terminos



El 29/09/2008, a las 18:19, Jose Luis escribió:

> http://www.juanmanueldeprada.com/
>
> Miguel Martínez Estremera escribió:
>> ¿Cuál es su web?
>> Por decirle algunas cosillas...
>>
Le he mandado una carta desde mi punto de vista, ya que creo que debe
recibir palo desde todos los lados::

>> Miguel A
------------------------------------------------------------------------ 
------------------------------------------------------------------------ 
--------------------------------
Estimado Sr. Prada:

Como católico, me ha decepcionado su artículo sobre el creacionismo.
En él sitúa en el mismo plano a los “creacionistas de la tierra
joven”, y a los científicos “evolucionistas”, como si ambos fueran
posiciones igualmente extremas o tesis del mismo orden de
credibilidad o refutabilidad. Y resulta que lo primero es una
creencia manifiestamente opuesta a los hechos, y lo segundo una
explicación de los hechos hecha por la ciencia, que no es otra cosa
que el sentido común sistemático que lleva al conocimiento cierto.

Es cierto que hay quien utiliza la ciencia para extraer conclusiones
ateístas o reduccionismos materialistas, pero la mayoría de los
científicos se limita a tratar sobre hechos comprobados y no exceder
los límites de la ciencia. En el caso de la evolución, no se trata de
una especulación, sino de unos hechos incontestables cuya explicación
desde luego tiene puntos por aclarar, lo mismo que la naturaleza de
los cuásares o el papel de los oncogenes.Paar eso está la
inteligencia y el esfuerzo.

Es conveniente recordar las palabras de Juan Pablo II dirigidas en
1996 a la Pontificia Academia de Ciencias, donde además de aceptar lo
obvio, la evolución, niega que la mayoría de los científicos adapten
sus resultados a presupuestos filosóficos previos materialistas que
condicionen sus conclusiones:

“Hoy,(…), nuevos conocimientos llevan a pensar que la teoría de la
evolución es más que una hipótesis. En efecto, es notable que esta
teoría se haya impuesto paulatinamente al espíritu de los
investigadores, a causa de una serie de descubrimientos hechos en
diversas disciplinas del saber. La convergencia, de ningún modo
buscada o provocada, de los resultados de trabajos realizados
independientemente unos de otros, constituye de suyo un argumento
significativo en favor de esta teoría.”

Además de poner en duda el conocimiento científico, hace usted un
flaco servicio a la creencia en un Dios creador, porque, como dice el
dominico y eminente evolucionista Francisco J. Ayala “pobre Dios
sería aquel que no es capaz de dominar las propias leyes que ha
creado y tuviera que enmendar constantemente su obra”. Y en efecto, o
Dios decide crear un ser inmaterial lleno de “misterio”, o decide
crear un ser en un mundo con unas propiedades físicas concretas e
inteligibles. Pero lo intermedio, es decir, un mundo de complejas
leyes físicas que Dios viole porque “no consigue” que aparezca el
hombre como consecuencia de ellas, es un sinsentido. Porque Dios , si
es omnipotente y omniscente, conoce todos los hechos que han sucedido
y sucederán en el Universo y conoce y tiene previsto a dónde
conducirá lo que a nosotros nos parece azar, que por tanto no es
incompatible con el designio divino, sino consecuencia de él.

La evolución, lo mismo que la gravedad o las Leyes de Maxwell, es
simplemente una propiedad que Dios ha elegido para nuestra
existencia. Descender de una mosca no es más humillante para una
criatura de Dios que caerse de una escalera y romperse la crisma por
la gravedad o tener acidez de estómago.

La grandeza del hombre no reside en los acontecimientos físicos en
los que está inmerso, que, mal que nos pese a los creyentes, no
muestran pruebas que permitan pronunciarse sobre la existencia de
Dios, sino en el significado de la vida humana. Si éste hubiera
dejado tantas “señales” de su existencia, como hubiera sido colocar
la Tierra en el centro del Universo y hechos similares, entonces no
hubiera pedido que tuviéramos fe.


--------------------------------------------------------------------------------


_______________________________________________
Escepticos mailing list
Escepticos en dis.ulpgc.es
http://correo.dis.ulpgc.es/mailman/listinfo/escepticos



Más información sobre la lista de distribución Escepticos